La legislación vigente en España establece que no se pueden adquirir medicamentos que no sean dispensados en una farmacia, bajo el control del farmacéutico. Además, si es un fármaco que precisa receta, es preceptivo contar con ella y haber pasado previamente por la consulta del médico. Pero lo cierto es que se venden medicamentos, sin ningún control, a través de la red.
Son distintas las motivaciones que pueden llevar a un consumidor a acudir a Internet para comprar un fármaco: quizá se trate de un medicamento no autorizado en el país, o quizá es un medicamento de prescripción o, aún más simple, es un medicamento caro y piensa que a través de la red le va a salir más barato. En cualquier caso, la razón que le lleva a navegar en el ciberespacio en busca de una "farmacia" debe ser tan poderosa para él que le lleva a saltarse todos los controles…
En España se pueden comprar medicamentos en oficina de farmacia durante todo el día, con un precio que es el menor de toda la Unión Europea, contando con la necesaria prescripción médica o consejo farmacéutico que garantizan el cuidado de nuestra salud, y evitando aquellos productos que son finalmente un engaño para los consumidores.
Según representantes de la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA), más de mil sitios de internet en Estados Unidos venden medicamentos que requieren receta médica, pero lo hacen sin exigir la debida documentación para obtener esos fármacos.
La compra de medicamentos por Internet es un riesgo innecesario para la salud por:
-AUTOMEDICACIÓN: el usuario desconoce si ese medicamento le conviene, en qué dosis, si interfiere con otros medicamentos o enmascara algún proceso que puede resultar perjudicial si no se trata. En bastantes ocasiones los productos han llegado sin prospecto, fuera de su envase original; muchas veces esto se debe a que han sido "camuflados" para no ser detectados en los controles aduaneros.
-LA ADQUISICIÓN DE PRODUCTOS MILAGRO: En un principio el riesgo es únicamente para el bolsillo.
-LA COMPRA DE MEDICAMENTOS FALSIFICADOS: el peligro de su uso varía desde el mero timo a la muerte del paciente, como ocurrió en Nigeria en 1.995, donde murieron 2.500 personas por unas vacunas falsas contra la meningitis, o en India en 1.998, cuando fallecieron 30 recién nacidos por un jarabe falsificado contra la tos.
El Observatorio de Medicamentos de Abuso del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), ha abierto una nueva línea de estudio sobre estos productos, en la cual se ha analizado la composición de algunos de los que se ofrecen en la Red, como parches anticonceptivos, hormona del crecimiento o terapia de la disfunción eréctil.
Los primeros análisis revelan la ausencia de principio activo en estos fármacos y ponen en duda su calidad. De hecho, según la última clasificación de la OMS en cuanto a fármacos falsos, el 21% tiene menos dosificación de la que debiera, el 24% es de mala calidad y el 43% carece del principio activo.
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